PS4: Ser o No Ser Retrocompatible

Estamos en guerra (consolera) y tres grandes Corporaciones, Sony, Microsoft y Nintendo se disputan el mercado. Sony, uno de los miembros de la Triada, convocó a sus guerreros y aliados a un gran evento donde se les revelaría el arma definitiva, la PS4.

Guerra de consolasAllí me encontraba yo, pertrechado con mi mejor uniforme de campaña y rodeado de mis inseparables camaradas. Como mercenario (usuario), estoy dispuesto a trabajar para cualquiera de ellas (comprarlas todas), pero en estos tiempos que corren hay pequeños detalles que pueden inclinar la balanza en una u otra dirección.

Mis esperanzas y temores estaban muy equilibrados.

Esperanza de ver, por fin, el producto final del arsenal de Sony (la nueva PS4) y una selección de su munición inteligente (juegos de última generación).

Temores porque la nueva tecnología bélica dejase obsoleta, de un plumazo, una parte de mi artillería pesada (PS3) y porque mis balas (jueguecitos de la PS3) quedasen equiparadas a granitos de arroz contra los nuevos misiles de Sony (juegazos de la PS4) o lo que es mucho peor que no fuesen compatibles con el software bélico (la arquitectura de la PS4) que le iba a servir de base.

DualShock 4Sony, sin contemplaciones, comenzó anunciando una serie ininterrumpida de características técnicas de la próxima estrella de la muerte (la deseada PS4), continuó con los sofisticados sistemas de control, el DualShock 4 (“touch pad” frontal, botón “share”,…) y PlayStation 4 Eye y terminó mostrando los efectos devastadores que obtendrá quién use proyectiles adecuados (Destiny, Kill Zone Shadow Fall, Watch Dogs…).

Mi propio polvorín cuenta con todo tipo de armamento (pc, consolas, tabletas, móviles) y sobre todo con balines envenenados (videojuegos), cientos y cientos, de lo más tradicional a lo más sofisticado, para todo tipo de combate, en cualquier tipo de escenario (acción, arcade, aventuras, deportes, estrategia, lucha, puzles, plataformas, rol, shooters, simulación, velocidad…).

Acabada la presentación un miedo intenso recorrió mi esqueleto. Sony, quería vendernos una moderna y demoledora arma pero no nos la enseñaba. ¿Dónde estaba esa preciosidad de PS4?

PS4¿Y el tipo de munición que requería? ¿Qué pasaba con las cajas, millares de ellas, que teníamos en nuestros almacenes repletas de todo tipo de cartuchos, dispuestos a ser utilizados en las próximas operaciones?

A los pocos días se confirmó. No habrá retro-compatibilidad, no tiene seguidores.

Sony tras encargar a sus mejores analistas de campo la viabilidad de lo retro, lo tenía claro. No interesa, no es rentable, sólo al 7% de los soldados (jugones) les gusta seguir usando su antiguo armamento.

Lo nuevo no deja espacio a lo viejo ¡Usar y tirar!

Esta filosofía tal y como están las cosas en nuestro planeta, me parece un gravísimo error. Los recursos son limitados. Todo lo que hemos invertido en nuestro equipamiento al baúl de los recuerdos.

Usar y TirarSin embargo mis viejos camaradas (el 93% restante) me dicen que para eso están los museos, para conservar lo que alguna vez estuvo vigente. Ellos sólo anhelan el día en que dispongan de la nueva  arma, la PS4 los hará invencibles.

Yo también sueño, pero personalmente siempre llevaré conmigo mi viejo cuchillo de combate, perfectamente afilado y mientras la sangre corra por mis venas, con “él” siempre podré “jugar” (la tecnología falla demasiado).

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